Perfumes de Marca blanca, perfumes directamente de fábrica

La crema solar del año pasado, de nada sirve este verano.

Ojo con la crema solar…

Hace 2 años, las ventas de protectores solares vivieron un crecimiento espeluznante que superaba el record del 9’4%, datos sacados de la Asociación Nacional de Perfumería y Cosmética. Estos explican que la evolución se debió a la mayor conciencia de la población que cada vez ve más necesario tener la piel protegida contra los fuertes rayos de sol para prevenir enfermedades y diferentes anormalidades de la piel. Las investigaciones cada vez son más innovadoras y los formatos se hacen más adaptables para el turismo. De los tanto millones que también consumieron el año pasado, muchos de ellos seguro que aun están en los armarios o en las bolsas de playa esperando de nuevo la llegada del verano y la playa. Pues no te relajes demasiado. Coge ese bote de protector solar que tienes del año pasado y busca en él un símbolo de un tarro abierto y, a su lado, una cifra seguida de la letra M. Eso indica el periodo de consumo recomendado y es difícil que se encuentre uno que le otorgue una vida útil de más de un año. (12M). Y ojo, esto no es lo mismo que una fecha de caducidad.
La cosmética, la caducidad no es lo mismo que “uso recomendado”. Para resolver el dilema de “¿lo tiro o no lo tiro?”, primero hay que saber que los productos solares no tienen una normativa especial, sino que se enmarcan dentro del Reglamento Europeo de Productos Cosméticos. Ese icono del tarrito abierto y el “código” de al lado, representan el plazo que tiene de uso. La fórmula mantiene unas propiedades intactas desde que se retira el precinto.

Sabiendo que no es un producto “vivo”, quizá pueda definirse en una estrategia más de marketing. Resulta curioso que su tiempo de vida no dure más de 6 o 12 meses. Junto con el regreso del buen tiempo y el calor, solemos recurrir a ese protector solar que tenemos guardado vete tú a saber cuánto. Es un falso mito. A las empresas no les interesa que te compres una crema solar que te vaya a durar toda la vida. Al determinar la “fecha de caducidad” se toman dos factores:

  • -Cuando se abra la fórmula ya pierde hermeticidad y entra en contacto con los agentes externos que pueden degradarla.
  • – Es más probable que los solares sean productos de cuidado más maltratados de cuántos usamos con regularidad.

En el caso de los productos contra las radiaciones solares, es complicado saber si cumplen su función en un tiempo ya que viven entre el bolsillo interno de los abrigos de invierno, las bolsas de playa y los maleteros acalorados al sol. Se pasan hirviendo todo el día. La arena dificulta que se cierren bien… Por todas estas razones, es muy difícil garantizar al cliente la estabilidad de las emulsiones y/o los principios adictivos.
“Selecciono y agradezco productos con fecha de caducidad clara y concisa. Es sinónimo de seguridad, fundamental en tratamientos de piel con un fin terapeútico”

Inmaculada Canterla.

Es toda una escenificación en la que deberían seguirse unas pautas base: evitar las temperaturas extremas que pueden provocar una pérdida de actividad o cambios en el comportamiento de algunos componentes del producto; mantener los envases encerrados, debido a que algunos productos mutan con el contacto con el aire.
A pesar de que se lograran cumplir estas simples normas, pasado el plazo de “garantía”, ya no le queda nada que aportarte como crema. No significa que deje de funcionar de golpe ni tampoco en su totalidad, sino que la firma no se hace cargo si no cumple todo lo que promete cuando sale al mercado ya que, si lo ha especificado, se debe a que alguno de sus activos disminuye su actividad.

NINGUNA QUÍMICA, POR BUENA QUE SEA, AGUANTA TANTO.


Solemos creer que los filtros solares físicos tienen una caducidad mayor que los químicos. Pero, partiendo de una premisa de que los parámetros que se fijan de origen en un fotoprotector se tienen que mantener durante la vida útil de un producto, no hay estudios que demuestren que uno físico dure más que cualquier otro químico.

¿Y SI NUNCA LO HE LLEGADO A ABRIR?

Los protectores solares se crean para mantener una efectividad hasta, máximo, 3 años sin ser abiertos. En caso de que caduquen, lo único que puede ocurrir es que sus efectos se vayan reduciendo con el tiempo. Si la caducidad de un productos es superior a 30 meses no es necesario ponerlo, pero si es igual o menos a dos años y medio, se debe especificar

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