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Diferencias entre la cosmética natural, bio y ecológica 

Términos como “Bio”, “Eco” y “Natural” son algo muy común en nuestro mundo. Algo que está causando un auténtico furor dentro de la cosmética actual que conocemos hoy en día. Gracias a la ausencia de ingredientes sintetizados en laboratorios y su alto porcentaje en apuestas por lo ingredientes naturales, los hacen cada día más y más demandados.  Sin embargo, dentro de estos términos, podemos confundir con mucha facilidad a estos tres. Tal vez oigamos cosmética natural, cosmética ecológica o bio y pensemos que se traten de lo mismo. Pero esto no es así. Existen productos con distintas denominaciones (aunque con cantidades de ingredientes naturales idénticos) que nos dicen cuáles son cada.

¿Cómo lo podemos descifrar? A través del sello de certificación que lleven pegado en el dorso. La verdad es que cada entidad de certificación tiene unos estándares diferentes para denominar un producto bio, ecológico o natural. Por ello, hay primero que saber identificar al organismo que regula su calificación para conocer qué porcentaje de ingredientes naturales y cuáles son las normas han pasado para obtener dicha calificación.

España cuenta  con par de empresas que se  encargan, principalmente, de certificar cuándo un cosmético cumple con los estándares.

Ahora bien, ¿qué definen a cada uno de estos tipos de cosmética?

Cosmética natural, ecológica, verde, eco-friendly, todos los términos que aparecen cada vez más en los productos. Lo ecológico es algo ya asentado en la sociedad actual. Influye mucho en la toma de decisiones de los consumidores. Son muchas personas las que, en los últimos años, apuestan y apoyan esta tendencia, buscándolas en sus establecimientos de salud y belleza más cercanos.

¿Qué es la cosmética ecológica?

Se define la cosmética ecológica por llevar una doble filosofía: la de ser productos con ingredientes naturales, los cuales no contienen sustancias artificiales (aluminio, perfumes sintéticos…), que se acumulen en el organismo. También mejoran las funciones dérmicas de una forma más saludable.

Por otro lado, su uso nos hace conscientes de que la cosmética cuyos principios activos, derivados de las plantas, son obtenidos por un sistema de cultivo ecológico y libre de transgénicos y pesticidas.

Hay que tener en cuenta que la mayoría de estos productos, catalogados como naturales y sin ningún tipo de químico por en medio, tienen un precio bastante más elevado que el resto de productos convencionales. La razón es que son productos muy escasos y muy valiosos, por lo que los precios de disparan.

Para poder venderse en los comercios hay que tomar ciertas medidas. Los laboratorios responsables del diseño de cosméticos para una marca, emplea un pequeño porcentaje mezclado con otros ingredientes naturales, lo que hace que los precios sean mucho más bajos, asequibles a cualquier ciudadano.

¿Qué es cosmética natural?

Esta se trata de una alternativa para los cosméticos convencionales que se encuentran en grandes cantidades en el mercado. Este tipo de cosmética está pensada, sobre todo, para personas con alergias, asmáticos, con problemas de piel tales como la psoriasis o la dermatitis, y para quienes estén interesados en cuidar su piel y su salud.

Estos cosméticos carecen de propiedades tóxicas que podrían dañar nuestra piel.

Para completar este artículo…

Os contamos cuáles son algunos de  los activos naturales más empleados en la cosmética natural, biológica y ecológica.

  • Aceite de Argán. Este aceite se consigue de un árbol denominado “Argania Spinosa”. Este contiene ácidos grasos naturales esenciales y vitamina E. Es un aceite hidratante, nutritivo y regenerador.

 

  • Rosa de Mosqueta. El aceite de rosa de mosqueta se obtiene de semillas de un arbusto silvestre. Este pertenece a la familia de las rosas, siendo la mejor la Rosa Rubiginosa. Se compone de ácidos grasos no saturados, Vitamina A,C, B1 y B2…

 

  • Flor de piedra. Conocida también como planta de la resurrección, se trata de un vegetal que reside en los desiertos, capaz de absorber la humedad y proteger así sus células.

 

  • Manteca de Karité: esta se extrae del árbol llamado “Butyrospermum Parkit” el cual aporta ácido oléico, Vitamina A y E. Se dice que protege a la piel de la deshidratación y es un gran regenerante con acción cicatrizante en las heridas, siendo muy eficaz en zonas agrietadas.

 

Nadie dijo que fuera fácil encontrar la cosmética natural. Sin embargo, la clave está en fijarnos en las etiquetas que hay en los dorsos de los productos. De esta forma sabremos cómo han sido fabricados los productos.