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Esencias para perfumes. Un mundo lleno de sensaciones.

Hace unos años, La Comisión Europea anunció la necesidad absoluta de controlan la presencia de los alérgenos cutáneos en los perfumes. Por ello, se prohibió que los perfumes contribuyeran propiedades que podrían llegar a ser inseguras para la salud de las personas. Junto a ello, se obligó a advertir al clientes de su usos, sus ingredientes…. El objetivo es evitar reacciones alérgicas en la gente que puedan suponer una demanda a las empresas creadoras. Las esencias para perfumes, causantes de las fragancias que usamos a diario…

Pero, ¿Sabes qué contienen las fragancias que usamos cada día? ¿Cómo se hacen?

¿Qué es lo que lleva un perfume?

Por definición, el perfumes es una mezcla de ingredientes tanto vegetales, sintéticos aromáticos como animales, que se han disuelto el alcohol (en la mayoría de los casos) y un fijador.

Muchas de las esencias de perfume que constituyen su propia base, se hacen de forma artificial en laboratorios. A pesar de esto, las más exclusivas marcas siguen usando  flores y plantas, de las cuales almacenan una inmensa cantidad de sustancias aromáticas a través de sus raíces, tronco, semillas, flores….

Para crear un solo kilo de perfume podríamos necesitar casi 4 toneladas de rosas, por ejemplo.. . De ahí viene que el uso de los productos naturales eleve con creces los precios.

Según la esencia que contenga, la fragancia será diferente.

  • La colonia contiene entre un 2% y un 4% de esencia
  • El agua de colonia puede subir hasta un 12% en esencias para perfume
  • El perfume es el más intenso, siendo de un 21-25% de esencia.

Las esencias para perfumes se crean a partir de una mezcla entre aceites esenciales y compuestos aromáticos, fijadores y solventes, empleados para dar al cuerpo humano un espacio de vida agradable y llena de emociones aromáticas.

¿Cómo se hace un perfume?

Muchas marcas ya han cambiado el proceso de fabricación de sus colonias y perfumes, al igual que otras esencias.

esencias para perfumes

Antiguamente, fueron los griegos quienes comenzaron a elaborarlas, aunque fuesen los árabes quienes perfeccionan la técnica, empleando alambiques que destilaban el alcohol. Esto último, como soporte de las esencias de perfume, obtuvieron refinados aromas como el almizcle, la algalia y el tan conocido Agua de Rosas.

La ciencia ha avanzado muchísimo desde entonces, lo que ha permitido crear fórmulas cada vez más complejas. Fórmulas, las cuales solo se llevaban a cabo mediante la experimentación antiguamente.

Existes varios procesos de fabricación pero los más comunes son los siguientes:

  • Destilación. Consiste en separar por un proceso de evaporación los sólidos de diferentes componentes volátiles de una mezcla. La parte vegetal, las que contienen esas esencias para perfumes (hojas, flores, raíces…) se machacan y se introducen en un alambique. Se añade agua para que la materia esté bañada. Tras unas horas de maceración, se comienza con la destilación.

La destilación hace que el vapor de agua arrastre los elementos aromáticos hacia la columna de destilación, donde se enfrían y se recogen fácilmente por separado agua y esencias para perfumes.

  • Expresión. Este paso se emplea para los frutos cuya corteza contiene las esencias para perfumes. Esta fruta hay que exprimirla, agujerearla y comprimirla de forma mecánica. Lo que se obtiene se decanta y se filtra en papel mojado.

 

  • Enfleurage. Aquí, las plantas y flores se ponen en contacto con unos disolventes que absorben los perfumes por contacto.

Antiguamente, esto se hacía con grasas animales a modo de disolvente, pero se reemplazaron por otras que se pudiesen eliminar por evaporación. Si lo mezclas con alcohol, lo calientas y lo vuelves a enfriar, saldrán los compuestos vegetales.

¿Cómo se clasifican los ingredientes de los perfumes?

Para quienes no conozcan mucho este campo, existen unos grupos concretos que nos ayudan a detectar el tipo de perfume que queremos o que estamos usando:

Cítricos: naranja, limón….

Cueros: tabaco, cuero, madera quemada

Maderas: sándalo, pachulí, lavanda, pino, cítrico

Chipre: musgo de encina, bergamota, jara-laudano…

Flores: rosa, jazmín, violeta, narciso…

Helechos: lavanda, bergamota, musgo de encina…

Orientales: vainilla, jara-laudano…

Pero ten en cuenta una cosa: no se trata de mezclar aromas al azar en una probeta, sino de combinarlos en las proporciones adecuadas. Hay que saber que algunas esencias no son compatibles con otras y podrían alterarse en la mezcla.