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Para los fabricantes de perfumes y a pesar de las creencias sobre la suciedad y mala higiene de la época medieval, la Edad Media fue una época fundamental para el perfume de marca blanca y las fragancias, marcando un punto de inflexión. Las esencias más populares de esos siglos (rosa, almizcle, violeta, lavanda) aún siguen usándose hoy en día y fácilmente se encontrará un perfume de marca blanca que recuerde a los usados durante estos siglos.

El mundo de los aromas y la fragancia siguió evolucionando. Desde que tenemos conocimiento escritos, la Edad Media fue un periodo muy importante para el mundo de la perfumería, ya que tuvieron lugar algunos de los hechos históricos más importantes de este sector.

perfume edad media

Como todos conocemos, las condiciones higiénicas y salubres de la época no eran las más idóneas, por lo que los aromas se utilizaban mucho para encubrir y hacer más soportables los malos olores de las ciudades. Y no solo eso, la higiene personal y de la vestimenta tampoco era tan frecuente como lo es en la actualidad, así que comenzó a extenderse y generalizarse el uso de “pomas” o “pomanders”, que eran una especie de joyas realizadas en metales preciosos y que contenían algunas esencias en su interior, lo que al moverlas enmascaraba los posibles olores desagradables.

Ser fabricante de perfume comenzó a ser una actividad propiamente dicha y cualquiera ya no podía mezclar fragancias naturales y llamarse perfumista, requería un cierto talento para que las fragancias fuesen aceptables.

Todo esto llevo a que se reconociese en 1190 de forma oficial por el Rey Felipe II Augusto de Francia el oficio de perfumero, aprobando el estatuto de este gremio. A consecuencia de esta formalización de la profesión perfumista, se crearon las primeras escuelas específicas para formar especialistas y maestros de las fragancias naturales. Pero quizá lo más importante fue que  la Reina Isabel de Hungría, en 1370, creó la primera colonia a base de de alcohol, lo que supuso toda una revolución en este sector.